La diferencia entre empaque y embalaje no parece estar muy clara en muchos sectores. Con frecuencia se confunden estas definiciones y generan confusión. Son muchas las personas que las equiparan al creer que son palabras sinónimas. La realidad es otra.
Lo esencial
- El empaque envuelve un producto ya envasado con fines protectores y publicitarios.
- El embalaje protege grandes cantidades de mercancía durante el transporte y almacenamiento.
- El empaque se enfoca en el consumidor final, mientras que el embalaje es para la logística.
Si bien es cierto que guardan relación con el mundo del packaging y la logística, realmente no son lo mismo ni tienen la misma funcionalidad. Por ese motivo, vamos a conocer sus principales diferencias y en qué consiste cada una de estas.
Diferencias clave
Aunque relacionados con el packaging y la logística, el empaque y el embalaje tienen funciones y propósitos distintos.
Qué es el empaque del producto
En cuanto al empaque, cabe destacar que se trata del material que envuelve un producto ya envasado. No solo tiene un destacado papel protector, sino que se caracteriza por tener una función importante dentro del sector del marketing y las ventas.
Por lo tanto, se puede decir que es un envase que protege un producto y se utiliza con fines publicitarios. Por ejemplo, sería la caja de cartón en la que se pone a la venta un perfume o una lata de conservas.
El hecho de que un mismo producto tenga un aspecto mucho más atractivo que otro puede influir en la decisión de compra de los clientes. Esto da lugar a que un gran número de empresas trabajen intensamente para crear diseños originales y atractivos.

Funciones del empaque
La función principal del empaque es empaquetar, proteger y preservar un producto, así como facilitar su transporte. Por lo tanto, se deben escoger los materiales y formatos adecuados. Es fundamental garantizar la integridad de los productos, incluso en las condiciones climatológicas más adversas, donde el calor y la humedad no favorecen.
- Proteger Asegurar la integridad del producto frente a daños externos.
- Preservar Mantener la calidad del producto ante condiciones ambientales.
- Facilitar transporte Optimizar el manejo y movimiento del producto.
- Informar y Publicitar Comunicar características y atraer al consumidor.

Elige materiales que aseguren la integridad de los productos ante condiciones climáticas adversas, como calor y humedad.





